domingo, 17 de noviembre de 2013

Suelo Y Fauna



El piso de la selva es un lugar caliente, oscuro y húmedo, porque los árboles bloquean la entrada de luz. Escarabajos, hormigas y otros organismos remueven la tierra; hongos y bacterias ayudan a la descomposición liberando nutrientes para mantener la fertilidad. La mayoría de las selvas crecen sobre suelos muy frágiles, poco fértiles y con una delgada capa de materia orgánica. El suelo es lavado por las lluvias abundantes y frecuentes, y por esto, las raíces superficiales de las plantas toman rápidamente los nutrientes antes de que sean arrastrados a los ríos. 
En la selva ecuatorial se encuentra una gran riqueza de fauna con una diversidad de formas de vida sorprendentes. En la copa de los árboles, donde hay más luz, la fauna alcanza su máximo esplendor en cuanto a abundancia y diversificación. Destacan algunos tucanes y cotorras en la Amazonia. También abundan los chimpancés en África, los monos capuchinos en América y los marsupiales en Australia y Nueva Guinea. En estas zonas húmedas son frecuentes los lagartos, como gecos e iguanas, y los anfibios. Las mariposas habitan junto a las hormigas, cuyos nidos fijan en las ramas.

Adaptaciones animales: 
Los animales son activos durante todo el año y existe una diversidad muy alta; esto conduce a que sean intensas las interacciones entre especies. Debido a la alta diversidad de depredadores, las adaptaciones antidepredador se desarrollan al máximo aquí. El camuflaje es virtualmente perfecto en la mayoría de los animales más pequeños. No solamente predominan los colores marrón y verde sino que también, en algunas especies, el color cambia con el color de fondo. Además de ese mimetismo de color existe un mimetismo de forma, y muchos insectos, lagartos, culebras y ranas se asemejan a hojas, ramitas o lianas, hasta en los más mínimos detalles.
Animales tan diferentes como el leopardo nublado y el pitón tienen marcas similares, y el mismo tipo de hoja es imitado por animales tan diferentes como los catídidos y los camaleones.
Una parte considerable de la actividad animal ocurre en el dosel superior, donde la luz no es limitante y la productividad vegetal es máxima; en este paisaje complejo, abundan las adaptaciones para moverse por los árboles. Entre los modos de locomoción se encuentra ascender, saltar, la braquiación, el deslizamiento, y el vuelo. Hay muchas adaptaciones específicas como uñas afiladas para trepar, dígitos opuestos y colas prensil para rodear los troncos y ramas, patas traseras largas para saltar, etc.
En esta zona bioclimática, la cantidad de interacciones animal/planta es máxima, con muchas adaptaciones complejas para facilitar estas interacciones, incluyendo no solamente interacciones destructivas como en los hervivoros sino también interacciones mutamente beneficiosas tales como en los polinizadores y la dispersión de los frutos. Muchos grupos principales de aves (colibries y otros) y mamíferos (murcielagos) que se alimentan en las flores son tropicales, al igual que la mayoría de las aves y mamíferos que se alimentan de frutas. Estas especies viajan por todo el bosque en búsqueda de árboles que estén fructificando, sucediendo mucha interacción social dentro y entre especies. Los animales que permanecen en el suelo se benefician de la caída de los frutos maduros. Son comunes las interacciones complejas, y con frecuencia coevolucionarias, con altos niveles de mutualismo y comensalismo. Debido a la alta diversidad de especies, algunos grupos exhiben una "diversidad de aspecto" (grandes diferencias en apariencia) importante, quizás como una medida contra la imagen de búsqueda de los depredadores y/o para un reconocimiento rápido de la especie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario